domingo, 13 de septiembre de 2015

PARQUE NACIONAL DE SOBERANIA




Por aquí dicen que aún no hemos visto llover, porque siempre,  puede llover más.  Los del sur de España, cuando llueve procuramos no estar  en la calle si no es estrictamente necesario. Nos asustamos, nos frenamos,  hablamos de peligros de la lluvia… mi madre, por ejemplo, me llama siempre que empieza un chirirmiri y me dice
-          Chica, no bajes …vaya que llueva mucho
Aquí, la gente parece que no acelera ni el paso cuando empiezan los primeros gotones. No tiene sentido. Siguiendo a esos gotones, aparece una cortina de agua. Yo me quedo impactada.
¡Y la humedad!  Las paredes están húmedas, la ropa está húmeda, el pelo está húmedo, los muebles están húmedos…

Llegaron nuestras maletas varias horas más tarde de lo previsto  y con este feliz acontecimiento también  una parada de la lluvia.
La  primera excusión  que tenemos prevista  es una visita al Parque Nacional de Soberania.
Fuimos  con el coche de Marta pero nos acompañaron  Katherin y su abuela  Hulda  en esta excursión. 
¡ Qué bien!  Solo tuvimos que seguir su coche para llegar aunque para volver lo hicimos solos porque ellas no se quedaron a almorzar.
El parque nacional de soberanía   ocupa las provincias de Colom y Panamá. Es un extenso territorio de 19.525 hectáreas de bosque tropical húmedo. Es zona protegida  desde 1980. Cuenta con más de 1300 especies  de plantas, 525 especies de aves, 105 especies de mamíferos, 79 especies de reptiles y 55 de anfibios. Vamos,  bichos como como el águilas panteras, jaguares, venados, ñeques, armadillos,  mono titíes, perezosos,  caimanes, cocodrilos, tucanes, capibaras, higuanas, insectos….
Gamboa  es nombre de un árbol de la familia del membrillo que crece en esta selva. También es el nombre que le dieron al pueblo que se construyó para los empleados del canal cuando los americanos   lo gestionaban.  Se encuentra en una curva del rio Chagres, justo en  el punto donde, el rio,  provee al lago Gatún de agua dulce. 
Algún personal estadounidense  continúo  viviendo en Gamboa hasta la retirada total de las tropas americanas  en 1999. Hoy es algo así como un pueblo fantasma pero está bien cuidado.
El rio Chagres  fue bautizado con ese nombre por Cristobal Colon quien lo descubrió en su desembocadura caribeña allá por 1500. Su nombre viene  a ser rio de los lagartos y éste se convirtió en la principal ruta de transporte de mercancías para los españoles.
A sus orillas hoy también se encuentran poblados de la comunidad indígena de los Emberá, cazadores, recolectores y pescadores. Dado que está prohibida la caza en todo el Parque, los Emberá viven principalmente   del turismo enseñando su forma de vida a extranjeros (como nosotros)o locales. Se puede pasar un día con ellos por unos  65$ por persona.
Gamboa Rainforest Resort es un hotel de cinco estrellas de estilo colonial, construido justo en en la curva donde el Chagres desagua en el lago. Es el lugar donde desayuna Pierce Brosnan en la película  “El sastre de Panamá”
 La zona es un remanso de paz, buenas vistas del canal, del rio, de la selva… El sonido es el que  transmite la naturaleza.  Entre sus actividades de ocio, organizan excursiones y también hay varias rutas para caminar.
Como amenazaba lluvia pensé que a lo mejor estas excursiones se suspenden pero katherin me confirmo que no y luego el guía nos comentó que nos dan un plástico protector y se hace el tour y además que algunos extranjeros se quitan el plástico para que les llueva. Debe de ser la necesidad de sentirse parte de la selva
Nosotros teníamos contratado el recorrido por teleférico y buffet pero gracias a Katherin pudimos disfrutar de otro tour gratis. ¡El que no llora no mama! Ella se quejó porque nuestro tour no empezaba a la hora prevista y consiguió, que mientras, pudiésemos disfrutar del mariposario, orquidiario y ranario.  Orquídeas maravillosas, mariposas preciosas, sobre todo las azules que tienen una luz especia.  Ranas venenosas  en peligro por un hongo que llego en las botas de un viajero .
El tour en teleférico es un recorrido de 1.2 kilómetros a la altura de los altos arboles del bosque.  Nos acompaña un guía que nos cuenta la flora y fauna del lugar. Ya que hemos venido hubiéramos querido ver  toda clase de bichos pero nos tuvimos que conformar  con un cocodrilo en una charca, un perezoso en un árbol  y un tucán.  Incluía un pequeño recorrido a pie en el guía hizo subir a Pepe por una de las lianas y así nos demostró la resistencia de la misma. Yo creo  que nada más vernos pensó: “Je je, que bien me va a venir este gordito en la visita”  El tour termina con la subida por una rampa en espiral donde llegamos a un mirador desde donde se ve el pueblo de Gamboa, un poblado de los Embera, el punto donde el Chagres desagua en el canal…  solo vemos selva  a todo nuestro alrededor.
Después de una magnifica comida en el hotel, con la app waze no nos costó nada llegar hasta la cinta costera, en la ciudad, y aparcar.  Con un raspao de limon nos fuimos caminando hasta el casco viejo. Volvi a tener la misma bonita sensación que en el primer viaje al  adentrarnos en sus calles y volver a pasar por la Iglesia de San Jose, la Catedral, la Plaza de Francia y Paseo de San Esteban…
Vamos haciendo fotos  y pepe ya se va quejando de que se está quedando sin batería. Necesitamos el móvil para volver a utilizar el waze y volver a casa y no tenemos cargador porque Pepe, NUUUUUUNCA PREVEE QUE VA NECESITAR cuando sale de casa
 A las 4 de la tarde el  mercado del ceviche  era un  hervidero de gente y de cada puesto salía una música latina distinta. Los camareros y camareras nos invitan a sentarnos para tomar algo. Los pelicanos y los buitres y algunas garzas nos sobrevuelan o se arremolinan en la parte trasera del mercado buscando restos de pescado.
Ya nos sentimos cansados y decidimos que si pudiéramos ir al trabajo de Marta, recoger las llaves de su casa e ir hasta allí, podríamos descansar un buen rato hasta la hora de salir por la noche. Hoy iremos a ver una obrita de teatro con Regina, Alejandra, Katherin y hulda.
Cuando llegamos a donde tenemos el coche aparcado ya el móvil de Pepe no tiene más que un 8% de batería  y es ahora cuando sus nervios florecen porque sabe que no puede utilizar el waze. Ya no ve ninguna opción como posible para salir de aquí. Ni taxi, ni metro, ni caminar…y me hace gastar un 2 o 3% de su batería en llamar a Marta para decirle que allí nos quedaremos hasta que ella, cuando pueda, nos recoja. Así sean las diez de la noche. 
Pasados unos minutos vuelve a pensarlo y me dice
-¿Y si nos atrevemos a ir a su casa y la esperamos tomando una cerveza en el bar de abajo?
-¡venga, vamos!
Preguntando a la gente y guiándonos por los edificios que ya conocemos no nos costó llegar, aunque Pepe tenía la sensación de haber superado una de las  pruebas de su vida. Lo celebramos en la taberna 21
La verdad es que serenándose, éste hombre gana mucho

Continuará…








1 comentario:

  1. No puedo parar de reír! Ese gordito cuando se serena...jajaja

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