martes, 22 de septiembre de 2015

BOCAS DEL TORO



1. LA LLEGADA A BOCAS

El archipiélago bocas del toro está al norte, en el mar caribe. Del conjunto, las dos que están habitadas son isla Colon y Bastimentos. Sus playas son paradisiacas por sus arenas claras y sus aguas transparentes y celestes, salvajes…
La población de aquí son los negros afroantillanos y tres variedades de indigenas
Pepe y yo volamos hasta allí  el sábado por la mañana en avión y Marta llegó el sábado por la tarde. Como nos alojamos en isla colon, sus amigas la noche anterior,  bromearon con que tuviésemos cuidado de no coger el avión hasta la ciudad de Colon al norte de ciudad de Panamá. Y es que hemos tenido algunos despistes en la ciudad y nos hemos perdido varias veces
El turismo que viene aquí es muy especial.  Aquí vienen trotamundos, bobmarleis, sulferos  y hippies. Aquí el disfrute está en la naturaleza virgen. Aquí no hay hoteles de lujo en zonas privilegiadas de las costas. Aquí, los hoteles son humildes ubicados entre la vecindad. Nuestra cabaña hotel está alejada de la calle centro, como a 1km.
Nada más llegar al aeropuerto hay alguien que se ofrece para llevarte a tu alojamiento, para llevarte una isla, hacer un tour…no quieren que pienses,  ellos ya saben que obstáculos hay aquí y ellos están para solucionar lo que tú puedas necesitar.
De momento  un joven nos lleva  en un “busito”  (furgoneta adaptada como autobús) a unos italianos a su alojamiento y a nosotros al nuestro.
La dueña de esté residencial de 10 cabañas es Jenni. Con un ojo abierto y otro cerrado y con el pelo de recién levantada me recibió en recepción. Y es que llegamos allí sobre las siete y media de la mañana y aunque desde las seis el sol está en lo alto, esto es el caribe y aquí no hay prisa para nada. Me dijo que mi casita es la 1 y que tenemos tres bicicletas para usar. Sus dos niños pequeños no paran de pedirle cosas en holandés  y ella va alternando los dos idiomas para hablar con sus hijos y con migo a la vez
Las cabañas son una estructura de hormigón elevada del suelo y las paredes, tabiques y ventanas son de madera. Están rodeadas  de vegetación natural hasta la altura del tejado  proporcionando intimidad entre cabaña y cabaña.
 Son  muy bonitas  por dentro y por fuera, hippies en su decoración. Tiene varios ventiladores de techo,  además uno de suelo, portátil. Abrimos las ventanas que tienen mosquiteras y los ponemos todos para que corra aire.  Las camas también tienen una mosquitera así que ya sabemos cómo nos iremos de aquí. Los geckos corretean con parsimonia por las paredes de madera. Hay que convivir con ellos y con su comida que anda por los rincones.
Después de dejar nuestras cosas, fuimos a la bodega para ver nuestras bicis y ya me hubiera gustado saber montar porque aquí todos iban en bici. Jóvenes y niños, mamás con las compras, turistas, señoras mayores… y yo sin saber montar.
Pensamos  ir andando, porque está cerca la calle central pero a mitad de camino y a las nueve de la mañana el sol achicharraba. El sol del caribe.
Cogimos un taxi para unos minuto después dejarlo pero ese dólar y medio valia la pena pagarlo.
En la calle central hay comercio de artesanías, empresas para hacer excursiones  o de watertaxi que transporta de unas islas a otras o de unas playas a otras, puestos de comida, puestos de frutas…, restaurantes, bares,  tiendas sulferas, artesanos del mundo que trabajan la plata y otros metales y hacen bonitas joyas.  Me encantó una tienda de ropa bohochic.  Compré una tela pintada en un puesto por veinte dólares y apalabramos una excursión para el día siguiente.
Volvimos a nuestra cabaña y mientras nos preparamos un segundo desayuno o almuerzo (eran las once de la mañana más o menos) ideamos  una programación de lo que haríamos hasta el lunes que nos marchásemos
Sábado: nosotros dos iríamos en busito hasta playa bocas del drago y desde allí caminaríamos hasta la playa de las estrellas. Regresaríamos más o menos para las cinco que llegaba Marta y ya con ella visitaríamos el pueblito otra vez y cenaríamos por ahí
Domingo: El tour apalabrado que consistía y avistamiento de delfines, snorkel, baño en playa de isla cayo zapatilla y avistamiento de monos perezosos.
Lunes: watertaxi hasta isla carenero y baño allí. Almuerzo  y regreso para coger el avión de vuelta a ciudad de panamá a las cinco

Continuara…

FUERTE DE SAN LORENZO




A partir de que  Colon descubriera en el mar Caribe la desembocadura de un rio que llamo Chagres (o rio de los lagartos) se inició una nueva vía de traslado de riquezas que venían de Perú, hasta la antigua ciudad de Panamá. Hoy las ruinas de Panamá la vieja.
Se fundó el pueblo de Chagres a sus orillas, pero hoy  está desaparecido excepto la fortaleza llamada San Lorenzo. Construido en lo alto de un arrecife se divisa la entrada al rio.  El pirata Joseph Bradley bajo el mando de  Henry Morgan atacó el fuerte por tierra como primera medida para  llegar  a Panama la vieja  y saquearla.
El fuerte son sus ruinas en un lugar de inmejorable belleza y calma.
En los tiempos en que el canal era controlado por los americanos se construyó una zona militar, el Fuerte Sherman, en el que los militares contaban con todo lo necesario para no tener que acercarse a Panamá para nada. Hay que atravesarlo para llegar a San Lorenzo. Hoy está completamente deshabitado y en ruinas, casi invadido por la vegetación. Solo sigue funcionando el puerto que hoy es deportivo y tiene un restaurante para comer.
Cuando llegamos  a San Lorenzo, no había nadie visitándolo y creo que cinco buitres que estaban volando en círculo, como de costumbre en lo alto del cielo, se frotaron las alas pensando que ya estábamos casi moribundos porque se acercaron sobrevolándonos a escasos metros.  Al poco llegó una  familia y después unos fotógrafos que empezaron un reportaje con una muchacha.  Ya no bajaron tanto su vuelo los buitres.
Si no fuera por el calor el lugar invita a la contemplación del mar a echar un día de campo entre sus enormes árboles que proporcionan grandes sombras… pero aquí nada de eso es posible.
 A la vuelta paramos a picar algo en su puerto deportivo. Yo tomé un liado de pollo y una cerveza. Ese liado de pollo es una torta de trigo con lechuga, tomate y tiras de pollo asado con una salsita riquísima. Esto lo tengo que hacer en Granada aunque la salsita no la consiga igual. Nos atendió una dulce muchacha que nos pidió dulcemente “permisito” para limpiarnos la mesa y al preguntarle por las ruinas de Portobelo me indicó también muy dulcemente que estaban “antesito” al pueblo.
Un señor en la mesa de al lado que  debió escucharnos inició una una conversación  parecida a  la siguiente en esencia
Señor:          buenas, andan de paso?
Nosotros: si, nos hemos acercado hasta el fuerte de san Lorenzo y ahora vamos para Portobello.
Señor:         Ah yo no conozco Portobelo, dicen que es bonito.
Señor:       ¿cuál es su barco?
Nosotros:         No tenemos barco, vamos en coche…en carro
Señor:             ¿Como?... Yo pensé que tenían barco…aquí todos los que estamos tenemos barco.
Nosotros. (Yo, copiando a Alberti): Nosotros somos marineros en tierra
Señor:           Pues yo cuando me jubilé me compre el barco. Ha sido estupendo.  He estado en                                       Perú, Miami, ahora aquí poniéndolo a punto para marchar a navegar. ¿Y son de Panamá?
Nosotros:   No, somos de España…estamos visitando a nuestra hija que vive en ciudad de panamá y mientras ella trabaja hacemos turismo… por tierra
Señor:          ah, muy bien pues. Que su estancia sea buena por acá
 Nosotros:   Gracias  que usted tenga buenas travesías
Pepe empezó a hacer cálculos  del tiempo en que íbamos a echar para llegar a las ruinas de Portobelo y de parar por alguna playa a bañarnos. Ya le entró el agobió de que no quería conducir de noche así que con tranquilidad y con luz llegamos a Panamá antes de las seis.
 Ciudad del saber es una fundación en zona de más de 200 edificios de lo que fue otra de las bases militares americanas en Panamá. La base militar de Clayton.  La fundación   dedicada al desarrollo empresarial, cultural, científico, humano y sostenible. Hay toda una serie de conciertos de nivel internacional, de carácter gratuito.  A las nueve disfrutamos de un magnifico concierto de Jazz mientras Marta nos esperaba con el grupo de españoles que todos los jueves se juntan para cenar o tomar algo. En este caso era en la casa de Edu. Sus padres también estaban de visita.
Cenamos vino español, embutidos y carne en la barbacoa. Un grupo muy divertido del que faltaba gente porque algunos ya regresaron a España o porque no pudieron asistir. Hablamos de mosquitos, del calor, de los sitios bonitos y de lo no bonito de Panamá. Una agradable velada.
Gracias por acogernos

Continuará…


viernes, 18 de septiembre de 2015

PROVINCIA DE CHIRIQUÍ



3. CANGILONES DE GUALACA
La señora Juli ¡que lista es! Tiene el hotel en un lugar inmejorable. Desayunamos en el comedor al aire libre escuchando los sonidos de la naturaleza junto a una música tipo Zen, que suavemente se oye en todo el jardín de flores que nos rodea. Da el sol pero la temperatura es fresca por lo que se agradece el calorcito. Nos ponemos “moraos” de fruta cortada, huevos revueltos, tortitas americanas con miel o mermelada, jamón cocido a la plancha,  café, té… Comer y oir, comer y oir.

Cangilon: porción de terreno firme que se alterna con zanjas,  que se forma por el correr de las aguas de lluvia.
 A su paso por el pueblo de Gualaca, las aguas del rio Estí,   han creado un cañón que termina en una gran piscina, antes de seguir su curso, formando lo que se llaman los cangilones de Gualaca. si eres capaz de tirarte desde lo alto, la corriente te lleva hasta la pscina. Es algo muy dvertido para los atrevidos y atrevidas. De vuelta a la ciudad  paramos allí para descansar, comer algo  y darnos un baño en éste lugar de turismo para el pueblo.
-Marta, yo meteré por pies porque estará muy fría el agua del rio
-Mamáaaa si el agua estará sancochá. Te puedes bañar entera.
Efectivamente el agua estaba fresca, no fría pero que se agradecía porque fuera del rio, a su vera, no se podía parar de calor. Algunos chavales, adolescentes, son los que nos amenizan con sus zambullidas de todas las posturas posibles.
Antes de coger el coche de vuelta,  quise caminar por el frondoso bosque por el que discurre el rio y es cuando empecé a sufrir las consecuencias de una disonancia cognitiva:
Hecho imprimido en mi mente por el clima en el que vivo: Un bosque de enormes árboles y frondosa vegetación  atravesado por un rio es un lugar fresco
Hecho en Gualaca: Un bosque de enormes árboles y frondosa vegetación atravesado por un rio es un lugar bochornoso en extremo.
No pudimos andar más de 50 metros porque ya vamos empapados en sudor, así que media vuelta y para la ciudad que quedaban unos cuantos kilómetros.

Continuara….

jueves, 17 de septiembre de 2015

PROVINCIA DE CHIRIQUÍ



2 BOQUETE
La provincia de Chiquirí significa valle de la luna para los indígenas gnäbe-buglé y es la región más al suroeste de Panamá. Tiene costa y tiene montaña. Nos vamos a visitar algunos pueblos en alrededores del volcán barú. Éste es la elevación más alta de Panamá y el volcán más alto de America Central. Desde su cima en un día claro se ven los dos océanos, el pacifico y el atlántico.
Chiriquí es una de las regiones más  rica del país y parece que quieren la independencia. ¿Nos suena?
 El clima hace a la región propicia para la agricultura siendo ésta la proveedora de vegetales y frutas al pais. También se cultiva el mejor café de Panamá.
Después de la magnífica tarde de playa que pasamos, la tarde terminó con una impresionante tormenta que nos impidió ir a cenar al pueblo de las Lajas. Cenamos en el comedor del hotel, al aire libre bajo techo y  escuchando lo que para mí fue una gran tormenta. Me entretuve con  un sapo al que le iba cayendo un goterón continuo de agua y el bicho ni se movió.
Por la mañana nos dirigimos a Boquete porque vamos a visitar el cafetal de “Finca Lerida”. Desde que Marta me trajo un paquetito de café en una de sus venidas a Granada, le dije
-Marta ya no quiero que me traigas de Panamá nada más que café Lerida
Pasamos la noche en un precioso hotel. Un lugar privilegiado lleno de preciosos jardines llenos de flores, coleos, potos; hasta geranios he visto.  Y un rio incluido que suavemente, sin molestar se hace oír. En el exterior de las ventanas hay unos colgantes que son depósitos de agua o bien de fruta para los colibrís. Cada habitación tiene una estancia como sala con cocina, un dormitorio con cama doble y baño y en la planta superior dos camitas. Cuando vi la cama hecha con un finito edredón nórdico supe que iba a dormir fenomenalmente bien. Y es que aquí, el clima parece una primavera de las nuestras.
La visita al cafetal ha duró dos horas y algo más. El guía se iba del tema del café a otros y nos cansaba con asuntos de  los indígenas,  los boqueteros... pero bueno, ya se bastante  de café. Hemos visto las plantas, jóvenes, viejas, granos verdes y granos maduros, procedimientos de tostado y una cata de olores y sabores. Y ya con hambre, que eran las tres de la tarde, hemos degustado riquísimo  café recién molido con un trozo de bizcocho que me ha sabido a poco.
Ya en el pueblo, no  almorzamos sino que nos tomamos unas obligadas fresas si se viene a Boquete. En helado, con nata,  simplemente picadas…Marta dice que como cenamos en casa de Hilda y Ruben tenemos que hacer bastante hueco porque son muy exagerados.
Hilda es tía de Regina y Rubén su hijo y como me dijo Hilda ya en su casa, han adoptado a Marta, Ale y Katherin como sobrinas. Marta está allí como en su casa con tía Hilda. Ambos son unas personas encantadoras que nos abrieron su casa y nos hicieron una deliciosa barbacoa nocturna. Gracias porque hemos pasado una velada estupenda. Les espero en Granada.

Continuará…

lunes, 14 de septiembre de 2015

PROVINCIA DE CHIRIQUÍ



1 PLAYA DE LAS LAJAS

Salimos temprano porque nos esperaban unas cuatro horas para llegar a la Playa de las Lajas. Como a una hora de camino  hicimos una parada obligada en “Quesos Chela”.  Es  un comercio de carretera de venta de empanadillas, chichas o jugos… deliciosos. Tuvimos  que hacer algo de cola para hacernos con nuestras empanadillas de queso y pollo.  Sería nuestro desayuno en el pueblo de Natá con los jugos de maracuyá, limón y zarzamora.
El pueblo de Natá es el tercero más antiguo que se fundó cuando los españoles llegaron a colonizar. Su plaza de la iglesia en honor a Santiago es lo más bonito del pueblo y ya que estaba abierta, entramos a verla. Es de principios del siglo XVI y se conserva  estupendamente.  Tiene cuatro naves y en las dos exteriores hay dos  zonas de entrada del exterior con grandes puertas. Las cuatro estaban abiertas de par en par dando luz y aire a la iglesia. Tiene bastantes tallas y las sacan para hacer representaciones con motivo de la semana santa, navidad y otras fiestas locales. El altar es de madera y algo plata pero lo más impactante es que delante de éste  a la izquierda y mirando a los fieles hay dos sillas donde están sentados los figuras a tamaño natural con túnicas de raso,  muy tiesos y compuestos, sentados en sus asiento. Uno es San pedro, con sus llaves del cielo en las manos y el otro es Papa-chon, que ahora me arrepiento de no haber preguntado quien era pero me contuve  nada más ver la cara de Pepe y Marta ante la visión de estos dos ante el altar. ¡Feos no, lo siguiente!
Dimos una vuelta por la iglesia y fuimos a desayunar nuestras  ricas empanadillas y riquísimos jugos en una especie de pérgola que había en la plaza.  Aquí, los zumos de fruta naturales están riquísimos. Eran como las ocho de la mañana y hacia bastante calor aunque menos pegajoso que los días anteriores porque el cielo estaba limpio de nubes.  No me hubiera importado quedarme sentada un buen rato allí, de lo bien que estaba pero teníamos que seguir, porque hasta la playa de las lajas donde pasaremos la tarde y noche quedan como 4 horas.
La carretera se hizo muy pesada porque en muchos tramos había obras y teníamos que disminuir la velocidad y también porque circulaba mucho camión pesado y lento que no siempre se podía adelantar.  Íbamos entreteniéndonos con las señales de tráfico o con los avisos de las obras que, a nosotros los españoles, nos producen mucha risa porque no tienen el mismo significado. Por ejemplo encontramos carteles en color naranja fuerte con el siguiente letrero
Atención: banderillero en la vía
En nuestra imaginación aparece el banderillero en una corrida de toros y aquí es un obrero  con banderines para señalizar,  de la carretera que están arreglando
Otro ejemplo
Encontramos una señal de tráfico cuadrada y en su interior están las siluetas en negro de un mono y un armadillo. Debajo en el letrero pone: Atención fauna peligrosa.
También nos vamos poniendo al día en asuntos de trabajo, familia…
Cuando bajamos del coche a la puerta del hotel  el calor y la humedad se hicieron  insoportables para nosotros. De la recepción hasta la habitación ya íbamos empapados en sudor. Marta no, ella es casi panameña ya. Ni la recepcionista, ni las empleadas que veo haciendo las habitaciones, parecen sudar. Solo nosotros sudamos asquerosamente.
El hotel es de una sola planta,  tiene forma de U y por su  parte abierta  se sale a la kilométrica playa  caliente  del océano pacifico. Las habitaciones están pintadas de celeste. En el trecho han pintado nubes y en las paredes paisajes de palmeras, tortugas o delfines saltando en el mar. Las empleadas que hacen las habitaciones  han debido de hacer un curso de papiroflexia  donde han aprendido muy bien a hacer el cisne porque en cada cama hay un cisne hecho con las toallas que usaremos y en el baño hay un cisne hecho  con la toalla de manos y recoge los jabones y muestras de champú y gel de baño.
No queríamos  comer en el hotel sino en el pueblo de Las Lajas porque Marta decía que conoce varios sitios donde se come bien. Y porque es más auténtico comer en el pueblo.
Aquí, lo auténtico es ir sin prisa.  Es llegar al sitio de comidas, “Las olas”  y que te digan que nos atienden en seguida. En seguida  que llegue la cocinera que se fue a hacer unos recados. Así que mientras nos tomamos unas cervezas que entraron como el agua de la deshidratación que teníamos. Nos tomaron nota  para ir adelantando trabajo, y nos volvieron a poner unas cervezas  y una botella de agua fría, porque todo liquido parecía poco.
La cocinera llegó muy sonriente y sin prisa. Es una guapa colombiana que sin ser Emberá iba vestida con la túnica identificativa de éstos, en este caso de color naranja  y un sombrero de ala ancha para protegerse del sol. Nos dio la bienvenida a su casa y se marchó a cocinar nuestros pedidos pero por lo que tardó creo que fue a darse un baño y luego a cocinar. Pero esto es muy, muy autentico.
Tomamos ceviche, pargo con patacón y robalo con papas. El pargo y el robalo demasiado frito pero es que en todo Panamá lo ponen así. Todo muy rico, eso si.  Junto a los platos más agua, más cerveza y limonada.
La tarde en la playa fue magnifica. Sol, buena temperatura,  agua no cálida sino caliente y con olas de esas que nos gusta saltar y jugar con ellas. Por el cielo pasaron  bandadas de pelicanos y en la arena los cangrejos hacían dibujos que parecían pretrogrifos. En fin todo muy idílico
 El cielo fue  llenándose de nubes por el oeste  de tal forma que no pudimos contemplar la maravillosa puesta de sol en el océano, que dice Marta que se contempla aquí  pero a cambio el sol, nos ofreció un juego de luces entre nubes amarillas, naranjas, rosas, fucsia, azules grises… No, no he fumado nada. Así lo vi y así lo fotografié. Ya lo veréis.

Continuará…

domingo, 13 de septiembre de 2015

PARQUE NACIONAL DE SOBERANIA




Por aquí dicen que aún no hemos visto llover, porque siempre,  puede llover más.  Los del sur de España, cuando llueve procuramos no estar  en la calle si no es estrictamente necesario. Nos asustamos, nos frenamos,  hablamos de peligros de la lluvia… mi madre, por ejemplo, me llama siempre que empieza un chirirmiri y me dice
-          Chica, no bajes …vaya que llueva mucho
Aquí, la gente parece que no acelera ni el paso cuando empiezan los primeros gotones. No tiene sentido. Siguiendo a esos gotones, aparece una cortina de agua. Yo me quedo impactada.
¡Y la humedad!  Las paredes están húmedas, la ropa está húmeda, el pelo está húmedo, los muebles están húmedos…

Llegaron nuestras maletas varias horas más tarde de lo previsto  y con este feliz acontecimiento también  una parada de la lluvia.
La  primera excusión  que tenemos prevista  es una visita al Parque Nacional de Soberania.
Fuimos  con el coche de Marta pero nos acompañaron  Katherin y su abuela  Hulda  en esta excursión. 
¡ Qué bien!  Solo tuvimos que seguir su coche para llegar aunque para volver lo hicimos solos porque ellas no se quedaron a almorzar.
El parque nacional de soberanía   ocupa las provincias de Colom y Panamá. Es un extenso territorio de 19.525 hectáreas de bosque tropical húmedo. Es zona protegida  desde 1980. Cuenta con más de 1300 especies  de plantas, 525 especies de aves, 105 especies de mamíferos, 79 especies de reptiles y 55 de anfibios. Vamos,  bichos como como el águilas panteras, jaguares, venados, ñeques, armadillos,  mono titíes, perezosos,  caimanes, cocodrilos, tucanes, capibaras, higuanas, insectos….
Gamboa  es nombre de un árbol de la familia del membrillo que crece en esta selva. También es el nombre que le dieron al pueblo que se construyó para los empleados del canal cuando los americanos   lo gestionaban.  Se encuentra en una curva del rio Chagres, justo en  el punto donde, el rio,  provee al lago Gatún de agua dulce. 
Algún personal estadounidense  continúo  viviendo en Gamboa hasta la retirada total de las tropas americanas  en 1999. Hoy es algo así como un pueblo fantasma pero está bien cuidado.
El rio Chagres  fue bautizado con ese nombre por Cristobal Colon quien lo descubrió en su desembocadura caribeña allá por 1500. Su nombre viene  a ser rio de los lagartos y éste se convirtió en la principal ruta de transporte de mercancías para los españoles.
A sus orillas hoy también se encuentran poblados de la comunidad indígena de los Emberá, cazadores, recolectores y pescadores. Dado que está prohibida la caza en todo el Parque, los Emberá viven principalmente   del turismo enseñando su forma de vida a extranjeros (como nosotros)o locales. Se puede pasar un día con ellos por unos  65$ por persona.
Gamboa Rainforest Resort es un hotel de cinco estrellas de estilo colonial, construido justo en en la curva donde el Chagres desagua en el lago. Es el lugar donde desayuna Pierce Brosnan en la película  “El sastre de Panamá”
 La zona es un remanso de paz, buenas vistas del canal, del rio, de la selva… El sonido es el que  transmite la naturaleza.  Entre sus actividades de ocio, organizan excursiones y también hay varias rutas para caminar.
Como amenazaba lluvia pensé que a lo mejor estas excursiones se suspenden pero katherin me confirmo que no y luego el guía nos comentó que nos dan un plástico protector y se hace el tour y además que algunos extranjeros se quitan el plástico para que les llueva. Debe de ser la necesidad de sentirse parte de la selva
Nosotros teníamos contratado el recorrido por teleférico y buffet pero gracias a Katherin pudimos disfrutar de otro tour gratis. ¡El que no llora no mama! Ella se quejó porque nuestro tour no empezaba a la hora prevista y consiguió, que mientras, pudiésemos disfrutar del mariposario, orquidiario y ranario.  Orquídeas maravillosas, mariposas preciosas, sobre todo las azules que tienen una luz especia.  Ranas venenosas  en peligro por un hongo que llego en las botas de un viajero .
El tour en teleférico es un recorrido de 1.2 kilómetros a la altura de los altos arboles del bosque.  Nos acompaña un guía que nos cuenta la flora y fauna del lugar. Ya que hemos venido hubiéramos querido ver  toda clase de bichos pero nos tuvimos que conformar  con un cocodrilo en una charca, un perezoso en un árbol  y un tucán.  Incluía un pequeño recorrido a pie en el guía hizo subir a Pepe por una de las lianas y así nos demostró la resistencia de la misma. Yo creo  que nada más vernos pensó: “Je je, que bien me va a venir este gordito en la visita”  El tour termina con la subida por una rampa en espiral donde llegamos a un mirador desde donde se ve el pueblo de Gamboa, un poblado de los Embera, el punto donde el Chagres desagua en el canal…  solo vemos selva  a todo nuestro alrededor.
Después de una magnifica comida en el hotel, con la app waze no nos costó nada llegar hasta la cinta costera, en la ciudad, y aparcar.  Con un raspao de limon nos fuimos caminando hasta el casco viejo. Volvi a tener la misma bonita sensación que en el primer viaje al  adentrarnos en sus calles y volver a pasar por la Iglesia de San Jose, la Catedral, la Plaza de Francia y Paseo de San Esteban…
Vamos haciendo fotos  y pepe ya se va quejando de que se está quedando sin batería. Necesitamos el móvil para volver a utilizar el waze y volver a casa y no tenemos cargador porque Pepe, NUUUUUUNCA PREVEE QUE VA NECESITAR cuando sale de casa
 A las 4 de la tarde el  mercado del ceviche  era un  hervidero de gente y de cada puesto salía una música latina distinta. Los camareros y camareras nos invitan a sentarnos para tomar algo. Los pelicanos y los buitres y algunas garzas nos sobrevuelan o se arremolinan en la parte trasera del mercado buscando restos de pescado.
Ya nos sentimos cansados y decidimos que si pudiéramos ir al trabajo de Marta, recoger las llaves de su casa e ir hasta allí, podríamos descansar un buen rato hasta la hora de salir por la noche. Hoy iremos a ver una obrita de teatro con Regina, Alejandra, Katherin y hulda.
Cuando llegamos a donde tenemos el coche aparcado ya el móvil de Pepe no tiene más que un 8% de batería  y es ahora cuando sus nervios florecen porque sabe que no puede utilizar el waze. Ya no ve ninguna opción como posible para salir de aquí. Ni taxi, ni metro, ni caminar…y me hace gastar un 2 o 3% de su batería en llamar a Marta para decirle que allí nos quedaremos hasta que ella, cuando pueda, nos recoja. Así sean las diez de la noche. 
Pasados unos minutos vuelve a pensarlo y me dice
-¿Y si nos atrevemos a ir a su casa y la esperamos tomando una cerveza en el bar de abajo?
-¡venga, vamos!
Preguntando a la gente y guiándonos por los edificios que ya conocemos no nos costó llegar, aunque Pepe tenía la sensación de haber superado una de las  pruebas de su vida. Lo celebramos en la taberna 21
La verdad es que serenándose, éste hombre gana mucho

Continuará…








jueves, 10 de septiembre de 2015

Sin maletas

La cinta giraba y giraba con maletas procedentes de dos compañías distintas. Embaladas en plástico, sin embalar, nuevas, rígidas, viejas, semirígidas, grandes, menos grandes, bolsas de viaje...y otras muchas, con alguna señal identificadora...como las mías. La pequeña con un lacito verde pistacho y la grande con un lazo de dos colores, azul y dorado. Después de mas de 10 horas sentados en el avión y con un dolor de cabeza tremendo, nuestras maletas no pasaron por la cinta, no pasaron por la cinta, no pasaron por la cinta.

- Señores, las hemos identificado en Roma. Han volado desde Málaga hasta allá, pero no se preocupe, mañana en la tarde estarán acá y se has enviaremos al hotel en el que se alojan.

Después de sorprenderme, hacer aspavientos, pasear nerviosa por  la recepción de equipajes, esperar a que Pepe diese  los datos de la dirección de Marta, le dije al chico de Iberia que nos atendía con mucha amabilidad

- Si mañana no las tengo, vengo y te busco

Y él, muy sonriente,  me dijo

- Mañana las tendrá.


¡Que olorcito a gloria! (Marta) pienso y le digo mientras la abrazo y beso


Creía que no había pasado tanto calor en mi vida como en Julio de éste año en Granada, pero al salir a la calle, pufffff ¡que calorazo! y ¡que bochornazo!... Nada mas llegar a coger el coche del aparcamiento ya llevabamos la ropa pegada al cuerpo. Marta no, Marta está acostumbrada.  Llevaba encima de la camiseta de tirantes una blusita de manga larga, creo que con alguna vuelta del puño en cada manga. Vale que es un tegido muy ligero, pero ¡por dios! 

El cielo estaba gris, pero grrrisss,  amenazándonos que dentro de un rato nos iba a caer una buena. 

Marta decía, hace unos días, que estaban bajo la influencia del niño y no llovía lo suficiente, hasta el punto de hacer restricciones de paso, a los barcos, en el canal. La niña ha debió de tomar el mando porque antes de llegar a su casa  ya llovía bien y por lo visto el día anterior fue tremendo. 
No pudimos ir a cenar ceviche a la cinta costera, imposible con lo que estaba cayendo.  Hoy no para tampoco.

Lo mejor desde que salimos de Málaga, es la cena que improvisamos en casa junto a Regina, Katherin y Alejandra. Buena comida, vino y compañía. ¡Que divertidas son!¡Que buena gente son!

Gracias por recibirnos así de bien

Continuara...